viernes, 18 de noviembre de 2011

Jesús prometió que vendría por segunda vez a esta tierra

La segunda venida de Jesús, es la mayor esperanza de todo cristiano. Jesús mismo prometió a sus discípulos, hace cerca de 2000 años, que volvería de nuevo para llevarlos con él al cielo. Y esa promesa se hace extensiva a todos los que creemos en él y procuramos seguir su ejemplo.


Como cristianos creemos que el pecado, es decir, el alejarse de Dios y de su palabra, es la causa de todos los males que aquejan actualmente la sociedad. Esta historia de pecado y rebelión que inició en el cielo con Lucifer, y se trasladó a este mundo cuando Satanás engañó a la primera pareja creada por Dios, terminará muy pronto, cuando se cumpla la promesa hecha por Jesús a sus discípulos (Juan 14:1-4) y que luego fue confirmada por los ángeles después de su partida al cielo (Hechos 1:11).


La segunda venida de Jesús, marcará el inicio de una nueva era y la restauración de todas las cosas a su estado original, antes del pecado. En ese estado de perfección, como lo indicó uno de los discípulos de Jesús, "ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron." (Apocalipsis 21:4). Si usted es uno de los que se pregunta ¿por qué hay tanta maldad en este mundo, tanto pesar y dolor? ¿Por qué los inocentes sufren?, le invito para que recuerde que el pecado y la maldad no son eternos y que pronto Dios les pondrá fin.


El retorno de Jesús es inminente, de acuerdo a su palabra y a la interpretación de las profecías bíblicas. Pero sea que Jesús venga dentro de pocos meses o demore unos años más, lo más importante es creer en él y prepararnos para recibirle. El tiempo de aceptarle es ahora, pues la muerte nos puede sorprender en cualquier momento.


Como lo expresa el Apóstol Pablo, la fe es un elemento clave en la vida del cristiano: "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan." (Hebreos 11:6). En este sentido, debemos creer en Dios y en su palabra, para poder disfrutar de la experiencia cristiana y gozarnos en esa esperanza que tenemos de un mundo mejor.


Te invito para que te acerques a Dios con fe y que descubras en su palabra, las verdades que quiere revelarte y las bendiciones que desea para tu vida. Una de esas verdades es que quiere salvarte y que pronto este mundo llegará a su final. Solo aquellos que se hayan acercado a él con fe y lo hayan aceptado como su salvador, podrán estar felices con su regreso y podrán expresar: "... he aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación." (Isaías 25:9). 


La testificación, es una tarea de todo cristiano. Este blog es parte de mi respuesta, a la gran comisión dada por Jesús a sus discípulos, de ir por todo el mundo y predicar el evangelio (Marcos 16:5). Nuestro deber es compartir con el mundo las grandes verdades que conocemos, que creemos por fe, y que pronto acontecerán. Después de que este mensaje de amonestación y de salvación (evangelio) sea predicado a todo el mundo, vendrá el fin.


Como en los días del profeta Elías, debemos tomar hoy una decisión trascendental, que marcará nuestro destino para siempre: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él." (1 Reyes 18:21). Debemos pues decidir ahora si serviremos a Dios o a Satanás; si nos dedicaremos a los placeres y vanidades de este mundo pasajero, o si haremos tesoros eternos en el cielo junto a nuestro Salvador (Mateo 6:19-21).


Bienvenido a este blog. Deseo que cada mensaje y cada recurso publicado, pueda ayudarle en este proceso de crecimiento espiritual. Todos los cristianos estamos en ese proceso de crecimiento y desarrollo espiritual, que nos ayudará a parecernos más a Jesús y a estar listos para su venida. Nadie puede considerarse con mayores posibilidades de obtener la salvación, o muy pecador como para ser salvo. Como dijo el Apóstol Pablo "yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús." (Filipenses 3:13,14).


Dios te bendiga al transitar por este mundo de dificultades y angustias; si confiamos en Dios y aceptamos el sacrificio de su hijo Jesús, pronto recibiremos el premio que él nos dará en aquel día, a todos los que amemos su venida. (2 Timoteo 4:8).